Cada verano arde Galicia y buena parte de España. No es casualidad ni mala suerte: es dejadez, falta de medios y una gestión que siempre llega tarde. El monte no es solo paisaje: es vida, economía e identidad.
«Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo». Es hora de aplicar esta sabiduría en nuestra lucha contra los incendios forestales.