Las ideas por sí solas no pagan facturas ni conquistan clientes. La verdadera diferencia entre soñar con oportunidades y convertirlas en negocio está en la ejecución. Porque en la mar hay peces… pero lo que cuenta es lo que llevas a bordo.
Las ideas por sí solas no pagan facturas ni conquistan clientes. La verdadera diferencia entre soñar con oportunidades y convertirlas en negocio está en la ejecución. Porque en la mar hay peces… pero lo que cuenta es lo que llevas a bordo.