Los “años perro” muestran que una vida humana es “ridículamente corta” si perdemos tiempo en burocracia y trabajos sin propósito.
El melasudismo no es pasotismo, aunque a los simples les cueste distinguirlo. No es dejadez ni cinismo de bar barato.
El melasudismo no es una pose ni una boutade simpática para redes sociales. Es una actitud profundamente adulta ante la vida.