Ayer fui al cine con mi esposa, un poco receloso, lo reconozco. Había leído las críticas de Gladiator II y no eran precisamente halagüeñas.
Ayer fui al cine con mi esposa, un poco receloso, lo reconozco. Había leído las críticas de Gladiator II y no eran precisamente halagüeñas.