La acumulación de títulos universitarios ha dejado de ser, por sí sola, una garantía de empleabilidad en un mercado que premia cada vez más la capacidad de resolver problemas y aportar valor.
La acumulación de títulos universitarios ha dejado de ser, por sí sola, una garantía de empleabilidad en un mercado que premia cada vez más la capacidad de resolver problemas y aportar valor.