Si somos realistas, en un horizonte de cinco a siete años llevar cobertura global en el bolsillo será estándar.
Los sistemas de navegación que usamos hoy —GPS, Galileo, BeiDou o GLONASS— funcionan con satélites situados a unos 20.000 kilómetros de altura.
Starlink Direct to Cell, que pretende permitir la conexión de smartphones directamente a su red de satélites, sin infraestructura terrestre.
Papá Noel y los Reyes Magos no solo están conectados por la ilusión y los sueños de los niños, ¡sino también por StarLink!