A todos los que están al otro lado de la pantalla, les digo: no subestimen el poder de un modelo a seguir, ni el impacto de las palabras de aliento en el corazón de un niño. La tecnología es el lienzo, pero son ellos, con su imaginación y su esfuerzo, quienes pintan el futuro.
No todo el mundo está dotado para hacer una ingeniería o una carrera técnica. Esto no hace más que enriquecer al género humano, ya que por suerte no todos somos iguales y el nivel de aportación a la comunidad es necesariamente diverso.

