La Navidad nunca dejó de ser ese momento único donde lo ordinario se transforma en extraordinario, donde el frío del invierno cede paso al calor de los recuerdos.
Dicen que la Navidad es la época de los milagros, pero los emprendedores sabemos que los milagros no existen; lo que hay es trabajo, pasión y un poco de suerte bien gestionada.