Santiago lucha con un pez durante días, sin rendirse, a pesar de los tiburones y las ampollas. Es como el autónomo enfrentándose a la Agencia Tributaria, esa bestia marina que parece nunca saciarse.
Santiago lucha con un pez durante días, sin rendirse, a pesar de los tiburones y las ampollas. Es como el autónomo enfrentándose a la Agencia Tributaria, esa bestia marina que parece nunca saciarse.