Ese único nombre que borré me enseñó que es posible reconstruir, que es posible redimir incluso la traición más dolorosa, y que a veces, detrás de un acto de traición, hay una oportunidad para una alianza aún más fuerte.
Ese único nombre que borré me enseñó que es posible reconstruir, que es posible redimir incluso la traición más dolorosa, y que a veces, detrás de un acto de traición, hay una oportunidad para una alianza aún más fuerte.